El presidente de Estados Unidos instruyó al Departamento de Seguridad Nacional para abonar los salarios de los empleados de la TSA, buscando mitigar las interrupciones en los aeropuertos tras 41 días de parálisis presupuestaria.
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció este jueves que ordenó al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) realizar el pago inmediato a los agentes de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA). La medida intenta reducir las largas filas y las interrupciones en los servicios aeroportuarios, derivadas del cierre parcial del gobierno federal, que ya se extiende por 41 días.
La paralización se debe a las negociaciones estancadas en el Congreso para alcanzar un acuerdo sobre la financiación del DHS. «Voy a firmar una orden que instruye al Secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, a pagar de inmediato a nuestros agentes de la TSA para abordar esta situación de emergencia», escribió el presidente en su red social Truth Social.
La suspensión de la financiación ha provocado interrupciones en los viajes, impago de salarios e incluso avisos de cierre en algunos aeropuertos. Sin embargo, persisten dudas sobre el origen de los fondos para estos pagos, dado que el presupuesto del DHS permanece bloqueado.
Según datos oficiales del Departamento de Seguridad Nacional, varios aeropuertos registran tasas de ausentismo laboral superiores al 40% entre los trabajadores de la TSA. Cerca de 500 de sus casi 50.000 agentes han renunciado durante el cierre del gobierno. A nivel nacional, el miércoles faltaron a su turno más del 11% del personal, lo que representa más de 3.120 ausencias.
En el Aeropuerto Intercontinental George Bush de Houston, se reportaron casos de pasajeros que perdieron sus vuelos tras esperar más de dos horas y media en las filas de seguridad, evidenciando el impacto de la crisis en el sistema de transporte.
