El gobierno argentino incorporó formalmente a la entidad iraní al registro de terrorismo, una medida que fue reconocida por Israel. La decisión implica el congelamiento de activos en el país.
El Gobierno argentino incorporó a la Guardia Revolucionaria de Irán al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET). Esta declaración formal como organización terrorista fue agradecida por el ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar, a través de un comunicado en redes sociales.
Sa’ar destacó que esta decisión se suma a las declaraciones previas del gobierno argentino sobre Hezbollah y Hamas. En su mensaje, el canciller israelí recordó los atentados contra la Embajada de Israel en 1992 y la AMIA en 1994, vinculando a Irán con esos ataques.
La inclusión en el RePET conlleva consecuencias legales y financieras inmediatas. Implica el congelamiento administrativo de bienes, dinero, activos, cuentas bancarias, inversiones y cualquier otro recurso económico de la organización que se encuentre bajo jurisdicción argentina.
La Guardia Revolucionaria es una fuerza militar, política y económica iraní fundada en 1979. Tiene una influencia significativa en diversos estamentos del país, incluido el Parlamento, donde varios de sus oficiales ocupan bancas.
Esta medida se conoce en un contexto internacional de tensiones y luego de que Irán designara como nuevo comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria a Ahmad Vahidi, quien es acusado por la Justicia argentina por el atentado a la AMIA y tiene un pedido de captura de Interpol desde 2007.
El presidente Javier Milei se había referido previamente a Irán como «enemigo» y había expresado su apoyo a Israel en el conflicto con grupos respaldados por Teherán.
